Wednesday, March 21, 2012

Programa #64


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Del Foro Canario hablamos este miércoles, con entrevistas a la actriz Rita Rodríguez (que aparece en el mediometraje Odio los lunes de Iván López y forma parte del Jurado Popular del Festival de Cine de LPGC), la también actriz Naira Gómez y el montador Ángel Valiente (ambos trabajaron en el corto La vida en sus manos de Mercedes Afonso).

Por último, charlamos con Javier Sanz Fuentes, codirector de la película Tan antiguo como el mundo, seleccionada también para la Sección Informativa.

Viendo el festival (V): Hospital Monopol

Por Ayoze García

Este martes en los Multicines Monopol se proyectaron los primeros pases de dos películas de la Sección Oficial que abordan, ahí es nada, la desgracia de la enfermedad y la muerte. Una temática complicada en extremo y que ha dado lugar a toda una ristra de melodramas infumables a lo largo de la historia del cine. Afortunadamente, no es ese el caso de la alemana Stopped On Track y la rumana Best Intentions.

Ambas comparten, nunca mejor dicho, buenas intenciones, así como la voluntad de eludir los senderos más trillados, un cierto sentido del humor y algún pequeño guiño surrealista (¡esa máscara de conejo a lo Inland Empire!).

'Stopped On Track'

La dinámica familiar, que se pone a prueba en estas situaciones, es la otra pata sobre la que reposan estas historias. En Stopped On Track, un padre de clase media inicia un viaje de trayectoria previsible cuando le diagnostican un tumor cerebral, y el interés radica en la forma en que el actor Milan Peschel retrata a ese hombre que se pone delante de la cámara de su teléfono móvil, no para dejar un mensaje solemne a sus hijos o descubrirnos el secreto de la vida, sino para contar chistes, rememorar anécdotas y buscar en la introspección algún asidero una vez ha perdido la estabilidad de su vida anterior.

"Piense en su enfermedad como en un amigo", le aconseja una terapeuta, pero resulta obvio que ninguna actitud zen podrá ayudarle demasiado, y la película no elude los detalles escabrosos, manteniendo en todo momento el equilibrio y la contención.

Se podría pedir más, pero cuesta criticar lo que nos ofrece en este trabajo Andreas Dresen. Por su parte, Best Intentions parece (y lo digo desde un desconocimiento generalizado sobre el cine actual de Rumanía) un intento de repetir el éxito de La muerte del Sr. Lazarescu, cinta de ese mismo país que hace pocos años se alzó con importantes galardones en el circuito internacional de festivales y que ya nos sumergía de lleno en las entrañas del sistema sanitario.

'Best Intentions'

Best Intentions es una película no tan lograda, que tiene como protagonista a un joven que se desvive por ayudar a su madre ingresada tras sufrir un pequeño ataque. Con sus más y sus menos, los profesionales del hospital tratan de ayudar, pero el hijo se empeña en un traslado a otro centro y ve conspiraciones en cualquier esquina. Intuimos que hay algo detrás de la irascibilidad de este personaje, una carencia que vuelca en una preocupación desmedida por su madre que llega a alcanzar niveles absurdos. Un buen trabajo, sea como sea, en la media de la Sección Oficial de este año.

Y así va trascurriendo el Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria. El lunes también fui a ver dos piezas del Jeonju Digital Proyect 2011, ligado a ese festival de Corea del Sur: el documental de Claire Denis To The Devil (interesante) y el experimento Un heredero de Jean-Marie Straub (pretencioso y aburrido, aunque no le guardo rencor). Lo que pasa es que andaba tan ensimismado con Límite y Tabú, que ni ganas de escribir sobre eso. Y para este miércoles me apatece salirme un poco por la tangente y probar con los ciclos África Hoy y Carta Blanca a Film Comment. Ya les cuento.

Tuesday, March 20, 2012

Programa #63


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Nuestro invitado de hoy dentro de este recorrido por la programación del Festival de Cine de Las Palmas de Gran Canaria ha sido Francisco Javier Ponce, comisario del ciclo Los modernos: la eterna actualidad del cine mudo.

Viendo el festival (IV): Encontronazos vanguardistas de ayer y hoy presenta...

Por Ayoze García

Los dodecafonistas de la primera mitad del siglo XX, Schönberg y compañía, soñaban con que algún día en el patio del colegio los niños silbarían las melodías de sus composiciones. Ni que decir tiene que ese día nunca llegó, porque tanto en la música como en el cine hay vanguardias cuyos preceptos con el paso del tiempo acaban asimilados por el mainstream o cultura dominante, mientras que otros movimientos similares seguirán alejados del común de los mortales por los siglos de los siglos.

En esa segunda categoría incluiríamos la película brasileña Límite, dirigida en 1931 por Mário Peixoto y que aparece en el ciclo Los modernos: la eterna actualidad del cine mudo, uno de los platos fuertes dentro de la programación del Festival de Cine de Las Palmas.

'Límite'

Más de ochenta años después, Límite sigue siendo una obra de vanguardia pura y dura, de esas que suscitan admiración y confusión a partes iguales. Se dice que el cine mudo podía haber derivado hacia nuevos lenguajes, y que esa hipotética evolución quedó truncada con la aparición del sonoro. Pues bien, en esta película Peixoto estaba buscando nada más y nada menos que emancipar el séptimo arte de la limitación de los intertítulos, desarrollando una narrativa capaz de presentar tramas complejas sin recurrir a la palabra. Si hubiera tenido éxito y generado toda una corriente cinematográfica, sólo podemos dejar volar la imaginación pensando hasta dónde habrían llegado los planteamientos de Límite.

Así las cosas, hay que reconocer que el argumento (con dos mujeres y un hombre que tratan de huir en una barca que avanza a la deriva por el océano) resulta bastante difícil de seguir en un primer visionado. No obstante, eso no le resta mérito al despliegue visual de esta película, que compensa con creces sus deficiencias en la narración. Límite da para una tesis, así que sólo un apunte: además de los movimientos de cámara, que son de una modernidad apabullante, cualquier director actual podría aprender mucho de la forma en que Mário Peixoto hace que los paisajes expresen lo que los personajes no son capaces.

Y por cierto, hablando de cine vanguardista, ¿Tabú sí o Tabú no? La pregunta es ociosa: el estreno este lunes de la película de Miguel Gomes (que llegaba rodeada de una gran expectación tras su paso por Berlín) ha sido sin lugar a dudas uno de los eventos más importantes de la presente edición del Festival de LPGC.

'Tabú'

Por lo que he podido ver, Tabú se sitúa claramente por encima del resto de títulos presentados hasta ahora en la Sección Oficial, y además no merece la pena dedicar un solo momento a la polémica, porque ni mucho menos se trata de un ejercicio de cine festivalero y absorto. Todo lo contrario: si esta película no sirve para que por una vez el público amplio y los acólitos de la cinefilia (qué poco me gusta esa palabra) se den la mano, apañados estamos.

Luego ya podrá entusiasmarle a uno más o menos, claro está, pero es que estamos hablando de un trabajo con toques de humor y amables excentricidades, y que no debería disgustar a cualquiera que haya disfrutado viendo The Artist o leyendo una novela de Gabriel García Márquez. Aunque, en fin, puede ser que hoy día hasta eso sea pedir demasiado.

Monday, March 19, 2012

Programa #62


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Esta semana ampliamos nuestra programación en CANARIAS AHORA RADIO y estaremos de lunes a viernes cubriendo el Festival de Cine de Las Palmas de Gran Canaria. Hoy hicimos un breve repaso a las películas del fin de semana junto a Miguel Acín, espectador recurrente del festival. Además, entrevistamos a Juan Jaime Martínez, director de Relaciones Culturales de Casa África, quien nos presentó el nuevo ciclo África Hoy.

En la segunda media hora del programa charlamos con Manu Yánez, comisario de la retrospectiva de cine hollywoodense de los setenta Carta Blanca a Film Coment.

Sunday, March 18, 2012

Viendo el festival (III): Chacho, Kim Ki-duk...

Por Ayoze García

Entre las numerosas rutas que podía haber elegido este domingo en base a las propuestas del festival, me decanté por tres títulos que acabaron teniendo bastantes nexos en común: Two Years At The Sea (de la Sección Oficial), This Is Not A Film y Arirang (de la Informativa). Y al final mereció la pena, aunque por ejemplo me haya perdido el primer pase de My Joy de Sergei Loznitsa.

Al realizador bielorruso seguro que le habría encantado Two Years At The Sea, puesto que Ben Rivers parece compartir su desconfianza hacia algunos de los recursos cinematográficos más extendidos a la hora de contar ciertas historias. Lo digo porque, al igual que Loznitsa en varios de sus documentales, este director británico deja fuera todo uso convencional de la voz humana con propósito narrativo: ni diálogos, ni monólogo interior, ni nada.

'Two Years At The Sea'

Sin embargo, un silbido o una mirada bastan para darnos a conocer los estados de ánimo del único ser humano que aparece en la película, un hombre entrado en años que vive un pacífico retiro campestre, mayormente feliz con sus ocupaciones cotidianas y sus paseos por el bosque. Two Years At The Sea se suma así a la lista de títulos que hemos podido ver estos días en el Festival de Cine de Las Palmas de Gran Canaria en los que la Naturaleza tiene una presencia destacada, desde Ensueño y Hanezu a The Loneliest Planet o Nana.

La película de Ben Rivers aborda una de las posibles vertientes del aislamiento, que no siempre como en este caso va ligado a la búsqueda de la libertad del individuo. Del aislamiento como castigo impuesto por la sociedad o por uno mismo versan This Is Not A Film y Arirang. Ambos son ejercicios de cine autobiográfico a cargo de directores de renombre, y de hecho nos muestran la cara y la cruz de ese subgénero. Porque mientras que Jafar Panahi despierta nuestra admiración, lo único que consigue Kim Ki-duk con Arirang es dar pena y vergüenza ajena.

La historia detrás de This Is Not A Film ya ha dado la vuelta al mundo: Panahi, uno de los realizadores iraníes más prestigiosos, invitó a su casa al documentalista Mojtaba Mirtahmasb para hablarle de un nuevo guión. Con la particularidad de que ese hogar es también su prisión ya que se encuentra bajo arresto domiciliario, tiene prohibido dirigir y afronta una condena de varios años por el contenido de sus películas.

Con ese punto de partida, somos testigos no solo de una aguda (y nada pedante) reflexión sobre lo que es hacer cine con todas sus implicaciones técnicas, morales y creativas. Porque resulta que además de ser profunda y conmovedora, This Is Not A Film destila un sentido del humor tan ácido y espontáneo como inesperado. Ya quisieran muchos guionistas conjurar la mordiente que aquí surge de manera natural. En resumen, y parafraseando su título, esto no es una película, es un peliculón, de lo mejorcito hasta ahora del festival.

Por eso, y porque Kim Ki-duk es también un gran director, me sabe mal tener ahora que poner a caer de un burro su confesión pseudodocumental Arirang. El coreano es otro preso, pero de sus propios fantasmas. Parece ser que desde que una actriz estuvo a punto de morir en un rodaje suyo en 2008, Kim Ki-duk ha estado viviendo en una casa destartalada, planteándose si tiene sentido proseguir con su carrera.

'Arirang'

De modo que en Arirang el autor de Primavera, verano, otoño, invierno... y primavera duerme en una tienda de campaña, cuelga cabezas de pescado de las paredes, inventa una máquina para hacer café, llora viendo sus antiguas películas en el ordenador... Y habla largo y tendido, tanto que tiene que desdoblarse en varias versiones de Kim Ki-duk para someterse a sí mismo a un interrogatorio muy poco fructífero.

Dada la pobreza del resultado, espero al menos que estos cien minutos de autoindulgencia (fantasía asesino-suicida incluida) le sirvan como exorcismo, y que vuelva pronto a ser feliz dentro o fuera de la industria del cine; de hecho todo indica que desde que Kim Ki-duk hizo Arirang en 2011 ha superado el bache y retomado su labor detrás de las cámaras.

Menudo alivio, ya que podía haberle dado por dedicarse a la música, y después de escucharle cantar aquí les garantizo que mucho futuro en eso no tiene.

Saturday, March 17, 2012

Viendo el festival (II): Don Gato en Georgia y otras historias

Por Ayoze García

En esta segunda jornada del Festival de Cine de Las Palmas de Gran Canaria se han podido ver varias películas de la Sección Oficial que dejaron buenas vibraciones, y también empezaron los ciclos dedicados a los directores Bernard Émont y Sergei Loznitsa.

Había mucho para elegir, como siempre, con hasta cinco proyecciones simultáneas. El pase de las 09.30 horas (el de los madrugadores) estuvo dedicado a The Loneliest Planet, segundo trabajo de ficción de la realizadora Julia Loktev. Puede que la presencia de Gael García Bernal constituya el mayor reclamo de esta película, pero es la pelirrojísima Hani Furstenberg quien desde el primer fotograma coloca sobre la mesa su candidatura al premio a la mejor actriz (este tipo de quinielas son bastante absurdas, desde luego, ¿pero quién se resiste?). Y sí, canta "El señor don Gato" en inglés, que tiene su mérito.

'The Loneliest Planet'

Sobre esta historia de dos jóvenes que viajan a Georgia recorriendo largas distancias junto a un guía lacónico y un tanto misterioso sobrevuela la sombra de El desprecio de Godard por lo que tiene de disección de una pareja en principio bien avenida. Además, la trama presenta elementos suficientes como para haber derivado hacia un thriller al uso (incluso ese es el género que se le adjudica erróneamente en la Internet Movie Database). De ahí el mérito de Loktev al eludir cualquier salida fácil haciendo que esos referentes se desdibujen, hasta el punto de que finalmente la comparación más adecuada sea quizá con el cine de Kelly Reichardt.

Luego tocó descubrir Nana, la curiosa propuesta de la francesa Valérie Massadian. Tenemos aquí a una niña de cuatro años que es un encanto y vive en el campo con su madre, así que el éxito de público parece garantizado. ¿O no? Lo cierto es que algo turbio flota en el ambiente, aunque en vez de un drama de envoltura amable deberíamos hablar de un intento de presentar sin manipulaciones la reacción de la pequeña ante aquello que no puede comprender.

Y de la infancia temprana retratada en Nana pasamos a los bebés que abarrotan las salas de un hospital público de Manila en Bahay Bata, del filipino Eduardo Roy Jr. Es esta a buen seguro la película más accesible (en el buen sentido de la palabra) de las presentadas hasta ahora en la Sección Oficial, ya que prescinde de alardes técnicos o narrativos para acercar con éxito al espectador los desvelos de las enfermeras del hospital.

Por último, era casi obligatorio sacar algo de tiempo para los primeros títulos programados de los dos cineastas a los que se rinde homenaje en esta edición del festival. Espero ver alguna otra parte de la trilogía de Bernard Émont sobre las virtudes teologales del cristianismo (que él reivindica desde su postura agnóstica como herramientas para la subversión del orden vigente), pero de momento La novena confirma que en el cine de este director de Quebec subyace un humanismo de ambiciones espirituales sin trampa ni cartón.

Más austera todavía, entrando de lleno en lo espartano, se presenta la obra documental del bielorruso Sergei Loznitsa. Con decir que The Train Station muestra durante veinte minutos a los adormilados viajeros que esperan y esperan por el tren en una pequeña sala... Loznitsa pone delante de nuestras narices los tiempos muertos que dan pánico a muchos directores y nos sumerge en una especie de limbo alucinado, prescindiendo de todo lo accesorio: se trata de imágenes en blanco y negro, sin música y sin narración, complementadas solo por sonidos ambientales como los ronquidos.

'Blokada'

El apartado sonoro también sobresale en Blokada, con imágenes de archivo del cerco de Leningrado. La aportación de Sergei Loznitsa fue en esta ocasión la de seleccionar entre las seis horas de material disponible, ordenarlo en episodios sin respetar necesariamente la cronología y reconstruir con minuciosidad el sonido ausente en las grabaciones originales, cada pisada y cada explosión. El resultado plasma la vida antinatural de una ciudad asediada, en la que resulta habitual encontrar cadáveres tendidos en la calle. Y siempre sin dar explicaciones, porque como plantea Loznitsa, ¿cómo explicar lo incomprensible de la guerra?

Friday, March 16, 2012

Viendo el festival (I): Llamada perdida a los ancestros

Por Ayoze García

No se me ocurre muy bien cómo empezar esta primera crónica sobre el Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, así que hablaré de las golondrinas. Las artificiales que sobrevuelan el Gabinete Literario, sede oficial del festival, y las que aparecen en Hanezu de Naomi Kawase. Golondrinas por aquí, golondrinas por allá, menos mal que esa película va fuera de concurso, que si no resultaría bastante sospechosa la coincidencia...


Bromas aparte, me temo que no voy a transmitir mucho entusiasmo al exponer mis impresiones sobre las dos películas que he visto este viernes: tanto la de Kawase como Ensueño del grancanario Amaury Santana encajan perfectamente en la línea del festival y presentan puntos de interés, pero presiento que no acabarán entre mis favoritas cuando haga balance.

Empezando por Ensueño, conviene explicar que se trata de un largometraje documental rodado en La Gomera. Cito textualmente del catálogo: "Un grupo de personas viajan a una isla para desarrollar un trabajo de crecimiento personal. Guiados por el sanador Cristóbal Moya, el grupo irá recorriendo distintas partes de la isla en donde irán tomando conciencia de sí mismos y de su relación con la naturaleza".

En el plano del contenido, Ensueño es exactamente eso, y por lo tanto la respuesta del espectador irá en consonancia con la opinión que le merezcan este tipo de prácticas y el discurso filosófico (o como se quiera llamar) que las sustenta. Un problema añadido es que las palabras del sanador y terapeuta, aunque bienintencionadas y con convicción, no supondrán una revelación para la mayoría y lastran el ritmo del documental. Uno casi siente la tentación de recuperar el título de un vídeo anterior de Amaury, Y entonces el hombre habló, y añadir: Y entonces el hombre habló... demasiado.

Ahora bien, todo esto no impide proclamar que Ensueño es por momentos el trabajo más arriesgado y brillante de Amaury hasta la fecha. Cuando la gente comenta que este joven director grancanario tiene una forma especial de mirar, no exagera, y aquí lo demuestra una vez más en escenas tan destacables como la del primer viaje en barco, la del juego de las sombras o aquella en la que su cámara divaga entre las ramas de un bosque, primero a toda velocidad y luego desenfocada. Otro de los aciertos es el uso de la música, que elude los estereotipos de la New Age. Y puesto que Amaury comentó durante la presentación que su experiencia con este grupo de personas le ha inspirado en términos creativos, habría que concluir que eso del crecimiento personal estará muy bien pero que lo que cuenta aquí es el crecimiento que se percibe en el propio cineasta.

'Hanezu'

También curtida en el ámbito de los documentales, la japonesa Naomi Kawase figura entre los pesos pesados de la Sección Informativa de este año en el Festival de Cine de LPGC, con su obra de ficción Hanezu que resulta, como mínimo, difícil de interpretar. Dado que este ha sido además mi primer acercamiento a la filmografía de Kawase voy a darle el beneficio de la duda, porque en apariencia esta película pone sobre la mesa demasiados temas que no logra rematar satisfactoriamente.

Como quien no quiere la cosa, al triángulo amoroso que compone el núcleo argumental hay que sumarle el paralelismo que se establece entre los personajes y tres montañas famosas en la mitología japonesa. Y no olvidemos que Naomi Kawase vive y rueda en la zona de Nara, cuna cultural del país. Ese escenario no sólo le permite mostrar unos paisajes espectaculares, sino que propicia una reflexión más o menos velada sobre el carácter cíclico de la historia y el papel de los ancestros en nuestras vidas. Por cierto que ese último no es un asunto baladí, ya que supone un ejercicio de humildad plantearnos que cada ser humano debe su existencia a las innumerables generaciones que le precedieron.

Algo de eso se apunta en el desarrollo de Hanezu, que unos considerarán abstruso y a otros parecerá un ejemplo de sutileza oriental. Desconcierta en cualquier caso comprobar que mientras algunas señales se interpretan con facilidad (la premonición de la ropa teñida de rojo, el nido de pájaros como símbolo de que uno de los protagonistas masculinos ansía la paternidad) hay muchas que quedan lost in translation. Y tampoco ayuda el cambio de tono en los minutos finales, cuando a raíz de una escena de enfrentamiento bajo la lluvia que recuerda a La hierba errante de Ozu los acontecimientos se suceden en una progresión prácticamente arbitraria.

Eso sí, no pasa nada, el festival sigue, esto acaba de empezar, the show must go on y demás clichés. ¡Así que adelante!

Programa #61


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Hoy empieza el Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, y tuvimos en La Linterna Mágica a Luis Miranda, programador del certamen; con él hicimos un repaso a los diferentes ciclos y las secciones oficial e informativa.

Asimismo entrevistamos al director Amaury Santana, quien participa en el Foro Canario con el largometraje documental Ensueño, que se proyecta este viernes a las 18.00 horas en pase único. Por último, repasamos las primeras películas proyectadas e hicimos algunas recomendaciones.

Sunday, March 11, 2012

Resumen de la entrevista a Claudio Utrera

Hemos publicado en el periódico digital CANARIAS AHORA un resumen de la entrevista del viernes con el director del Festival Intenacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, Claudio Utrera. Puedes leerla aquí.