La Linterna Mágica

24 febrero 2008

Mis preferidos para los Oscar



Por supuesto, no creo que ninguno de ellos (Julian Schnabel, Tom Wilkinson, Ellen Page, Juno, Saoirse Ronan y Viggo Mortensen) gane en sus respectivas categorías, pero me gustaría que lo hicieran (a falta de ver Pozos de Ambición, Sweeney Todd y a la siempre prodigiosa Laura Linney en The Savages).

Todas las quinielas apuntan a que Pozos de Ambición, los hermanos Coen, Julie Christie, Daniel Day-Lewis, Javier Bardem y Ruby Dee serán los elegidos. Pues ni tan mal, ¿no?

Mañana saldremos de dudas.

Etiquetas:

11 febrero 2008

Qué ver en el cine y por qué

Juno. Pues porque todo el mundo va a ir a verla y todo el mundo va a opinar y tú vas a ser el único capullo que no sepas de qué va la vaina. Y aunque ella da mucha rabia –sí, ella, Ellen Page, la Juno, la película es una verdadera delicia que destila optimismo por los cuatro costados. La historia es vitalista y tierna, los actores son sinceros y ocurrentes y la banda sonora es sencillamente maravillosa. Acuña además una de las frases más románticas del cine: "eres el queso de mis macarrones". A disfrutarla sin prejuicios, por favor.




Viaje a Darjeeling. Pues porque es otro ejemplo de cine vitalista para reírse de todo y de uno mismo el primero. Bizarra y desternillante como ninguna otra de Wes Anderson –del que yo no era muy fan hasta después de ver esta peculiar road movie, en la película brillan con luz propia los tres fantásticos actores protagonistas de la película, aunque yo me quedo con un adorable Adrien Brody, que sigue demostrando que es uno de los actores con más talento del cine yanqui. ¿Para qué contaros detalles de la historia si no tiene ni pies ni cabeza? Sólo hay que subirse en el tren y dejarse llevar. Y lo mejor de todo es que no sólo es una comedia (a ratos agridulce) para pasarlo bien, también tiene su punto dramático y reflexivo en torno a la familia, un tema omnipresente en la filmografía del director estadounidense.




American Gangster. Pues porque éramos muchos los que nos preguntábamos dónde se había metido el Ridley Scott que nos conquistó con Blade Runner o Thelma y Louise, el de los primeros tiempos de cámara rabiosa e intensidad a raudales. En American Gangster parece haber vuelto de la tumba después de haber firmado algunos de sus más sonrojantes títulos (Gladiador incluído). A pesar del omnipresente Denzel Washington, la película consigue caminar sola con arrogancia, atrapando al espectador con un guión sólido e interpretaciones de categoría (Russell Crowe está fantástico). Una obra maestra del cine policiaco.



Persépolis. Pues porque es una nueva forma de hacer cine de animación, alternativa a los ordenadores y la cansina tecnología 3D que tanto se lleva ahora. Porque, aunque no me acabó de convencer, al menos podemos ver una peli de dibujos en la que no se pretende soltar una gracia cada cinco minutos o presentar al personaje más simpaticote de todos los tiempos. Detrás de ella encontramos la mirada mágica y auténtica de Marjane Satrapi. A pesar de que la cinta no es tan deslumbrante como los cómics, merece la pena por aprender algo de la triste historia de Irán y el sugerente imaginario de esta siempre sensacional dibujante.


Y diréis: o este tío ha perdido la capacidad de crítica o es que, inusualmente, ha acertado en todas las películas que ha ido a ver al cine. Pues no, más quisiera yo (haber acertado, digo, que la capacidad crítica es algo que agradezco mucho tener). Deseo, Peligro de Ang Lee me pareció decepcionante, en relación con otras de sus joyitas como Sentido y Sensibilidad, La Tormenta de Hielo o Brokeback Mountain. Aunque no está mal y tiene la impecable factura que siempre se gasta el cineasta, me pareció a ratos tediosa y artificial, además de gratuitamente desagradable.


Otro fiasco en toda regla fue la opera prima de Sarah Polley, Lejos de ella, que, partiendo de un argumento en principio atractivo, nos ofrece un drama geriátrico de escaso interés en el que la directora se empeña en hacer algo intimista y bonito a toda costa. Claro, lo consigue, pero le falta alma y sinceridad. Aunque Julie Christie se perfila como favorita para ganar el Oscar a la mejor actriz, no me parece ni mucho menos el mejor de sus trabajos, ni siquiera el mejor de las otras cinco. De hecho, su tendencia al histrionismo en la peli hace que ganen interés los personajes de reparto con tal de librarse por unos minutos de ella. Y aquí podría hacer algunos chistes con el título que os voy a ahorrar.

Felices Óscares a todos.

Etiquetas:

18 enero 2008

Expiación o el placer de la inmodestia


No soporto leer una crítica negativa de una película que me ha encantado; supongo que le pasa a todo el mundo. Sin embargo, lo que más me molesta es leer sandeces sin sentido para criticar una película que, si bien no me parece que salve el mundo del cine, consigue ofrecer al espectador algo más que la basura que estamos acostumbrados a soportar en las salas.

Expiación (me permitirán que obvie el resto del repelente título que le han plantado en España) es una película afectada y manierista, porque es inglesa, de época, basada en un novelón y porque es un drama romántico. Hasta ahí estamos todos de acuerdo. Y con sus muchos peros, que son unos cuantos y a pesar de ese final tan desacertado, me parece una excelente película que se disfruta si somos conscientes de lo que vamos a ver y si nos quitamos prejuicios de encima.

Expiación es una película teatral, ficcionada, si se me permite el término (¡si ya desde el principio nos lo están advirtiendo!. En la que todo el argumento (un aplauso para Christopher Hampton, que no hacía un guión tan estupendo desde Las amistades peligrosas) gira en torno a un acontecimiento que desemboca en desastre. Y todo va sobre el antes, mediante y después del desastre. Por eso quizá parece en exceso descriptiva, narrativa, reiterativa por sus continuos flashbacks y elipsis. Por eso, puede resultar lenta. Por eso, puede resultar pretenciosa. No voy a justificar este punto. Tengo cierta debilidad personal por la artifiosidad bien hecha. Y ésta es de primera calidad. Sin embargo, ahí está en parte la gracia de la película.

Expiación es un ejercicio de virtuosismo gourmet de su director, Joe Wright, que parece buscar un contenido para ofrecer los continentes que es capaz de fabricar. Y como todo virtuoso, le gusta fardar... Y vaya si farda con sus planitos de quitar el hipo (atención a uno de los mejores planos de secuencias que he visto nunca). Pero es que aquí se luce el director de fotografía, la dirección artística, el encargado de montaje y Dario Marianelli, el compositor de la alucinante música original de la película. Una película que se disfruta sobre todo con los sentidos.

Pero también se luce el reparto. Sigo sin ser fan de Keira Knightley, aunque le concedo que aquí está más que correcta: es grácil y ligera cuando ha de serlo; apasionada y atormentada cuando toca. Pero es que, además, sale estupenda: y se deja querer por la cámara como le da la gana. De los que me declaro admirador desde ya es del valor en alza, James McAvoy, y de la espectacular chavala, Saoirse Ronan, la hermana que desata la tragedia.

En fin, sé que esto parece una respuesta a algo que he visto escrito por ahí, y que no suelo comentar las pelis en este plan. Pero me apetecía desahogarme: una película larga y lenta no tiene por qué ser una mala película; una película afectada no tiene por qué ser artificial; un director que sabe hacer las cosas bien puede pecar de inmodesto. Para mediocres, ya tenemos los multicines llenos de pelis cutres hechas por directores cutres.

Lo peor de todo es que ni siquiera me encantó la película. Pero cuando disfruto del espectáculo del cine, lo reconozco. Y con Expiación se disfruta, y mucho.

Etiquetas:

21 diciembre 2007

Lo mejor de 2007


¡Cómo nos gusta una lista! Sobre todo a final de año: que si las celebrities más atractivas, que si los mejores discos, que si las noticias más relevantes, que si las personalidades que nos han dejado… Vamos, que un fin de año sin sus listas de lo mejor o lo peor es como un jardín sin flores, o mejor dicho, como un Santa Klaus sin reno, que parece una comparación más propia.

2007 tampoco es excepción, así que aquí va la lista de las mejores películas que he visto este año, pero, tranquilos, que no haré medias aritméticas ni promedios ni cosas raras. Es sólo lo que me ha gustado más de este año de cine, lo que más me ha decepcionado y los actores y actrices que me han convencido más. Como lista subjetiva que es, probablemente se me olvide alguna o no estará tal o cual que no haya podido ver porque se me haya pasado o porque aún esté en cartelera, así que podemos ir actualizándola hasta bien entrado enero.

Las mejores películas de 2007

1 - Más extraño que la ficción (USA)

2 - Juegos Secretos (USA)

3 - Zodiac (USA)

4 - El jefe de todo esto (Dinamarca)

5 - Half Nelson (USA)

6 - La vida de los otros (Alemania)

7 - ¡Esto es ritmo! (Alemania)

8 - Once (Irlanda)

9 - Conversaciones con mi jardinero (Francia)

10 - Diamante de sangre (USA)

11 - La maldición de la flor dorada (China)

12 - Promesas del Este (UK)

13 - The Prestige (USA)

14 - Hollywoodland (USA)

15 - El extraño (Francia)

16 - Ratatouille (USA)

17 - Persépolis (Francia)

18 - Historia de un crimen - Infamous (USA)

19 - Michael Clayton (USA)

20 - El velo pintado (USA)

Películas decepcionantes de 2007

1 - La fuente de la vida (USA)

2 - La ciencia del sueño (Francia)

3 - Elizabeth, la edad de oro (UK)

4 - Red Road (UK)

5 - Cuatro minutos (Alemania)

6 - No basta una vida (Italia)

7 - Una casa en el fin del mundo (USA)

8 - La brújula dorada (USA)

Mejores actrices

Kate Winslet (Juegos Secretos)

Gong Li (La maldición de la Flor Dorada)

Emma Thompson (Más extraño que la ficción)

Kate Dickie (Red Road)

Tilda Swinton (Michael Clayton)

Mejores actores

Reparto de El Jefe de Todo Esto

Ryan Gosling (Half Nelson)

Mark Ruffalo (Zodiac)

Ulrich Mühe (La vida de los otros)

George Clooney (Michael Clayton)

Etiquetas:

29 noviembre 2007

Otoño de 2007: tibia cosecha cinéfila

Caen las hojas, llega el frío y vuelve la lluvia. Castañeras, setas en el campo, incipientes adornos de Navidad (y no tan incipientes) y una mantita en casa. Reconozco que el otoño me encanta por todas esas cosas, pero especialmente porque es por estas fechas, cuando ya estamos en noviembre, cuando comienzan a desfilar cada vez más pelis interesantes por la cartelera.

Este año no podía ser menos, a pesar de que mis elecciones han tenido un resultado desigual. Os desgrano, muy brevemente, las últimas pelis que he podido disfrutar (o no) en las salas.



No basta una vida. Película pequeñoburguesa (como bien diría J.) que tanto gusta al cine europeo, especialmente francés, y que a priori parecía buena elección por los buenos datos que tenía en Filmaffinity y las buenas críticas que había cosechado. Sin duda es una de las peores películas que he visto este año, no sólo porque parece un plagio mal hecho de la colosal Las invasiones bárbaras, sino porque es la típica peli pretenciosilla que va de profunda y se queda en ridícula, por ser fino. Ferzan Ozpetek, director de la interesante Hamam, el baño turco, reincide en la temática homo para ofrecernos una película engolada y sin alma que encima se adorna con una banda sonora insufrible. Sólo merece la pena verla por algunos actores, que están de muy buen ver.


Un funeral de muerte. Todo el mundo sabe, o debería saber, que hacer una buena comedia es bastante más chungo que hacer un buen drama. Y Frank Oz, a pesar del desastre de Las mujeres perfectas, se vuelve a atrever con el género, esta vez con un reparto totalmente inglés, que tiene mejor prensa en esto de la comedia, y desconocido, para concentrar la atención en lo que interesa, el argumento. Si bien no se trata de la comedia del siglo, ni siquiera del año, Un funeral de muerte ofrece lo que promete: pasar un buen rato riendo en el cine, sin caer en exceso en la repetición, que, a todas luces, es más que suficiente en los tiempos que corren.



Elizabeth: la edad de oro. Aquí tenemos un caso perfecto de bisutería fina: no sólo es excesivamente hortera de lo bonita que quiere parecer, sino que además no tiene demasiado valor cinematográfico. El experto en dramas históricos e intrigas palaciegas, Shekhar Kapur, retoma las andanzas de la Reina Virgen, Isabel I de Inglaterra, para contarnos, en esta ocasión, su enfrentamiento contra los católicos, comandados por María Estuardo, contra el Imperio Español, encabezado por Felipe II, y contra sus propias necesidades personales frente a las obligaciones regias. Aunque Elizabeth, la película que cuenta las primeras andanzas de la joven Isabel, ya denotaba impostados excesos en la dirección artística, un barroquismo que más o menos estaba compensado con una historia sólida, en esta segunda parte no sucede lo mismo. Kapur se deja llevar por la autocomplacencia y el manierismo en una película que agota de tanta decoración, tantos tules y rasos, tanta pluma, tanto diálogo supuestamente brillante y tanto histronismo injustificado. Ni siquiera su, en principio, excelente reparto consigue salvar esta película completamente prescindible.



Las 13 rosas. Este capítulo tan bonito de Amar en tiempos revueltos (de hecho, hay algún actor de la serie que también está presente en el reparto de la película) es ideal para ver en familia y seguro que encantará a vuestras madres. Se trata de un drama coral bastante bien hecho para ser español, pero que peca de tendencioso (eso sí, no siempre), pero sobre todo, de excesivamente emocional. Emilio Martínez-Lázaro, que a mi gusto se desenvuelve mejor en la comedia, seguro que cosechará premios y reconocimientos para esta cinta que, si bien formalmente es correcta, cinematográficamente es demasiado facilona. Para bien he de decir que el reparto y la ambientación están muy bien en general. ¿La peli del año en los Goya? Si El orfanato le deja, tiene todas las papeletas.



Michael Clayton. Sin ser un peliculón, Michael Clayton recoge el testigo de los thrillers reivindicativos yankis para ofrecernos un competente capítulo más en el que podemos disfrutar de un argumento interesante, apasionante a veces, y de un reparto en estado de gracia. No sólo por Tom Wilkinson y Tilda Swinton, de los que soy fan desde siempre, sino por George Clooney, que no acababa de convencerme, y que en la peli está sencillamente soberbio. Esta cinta demuestra que la diversión hollywoodiense puede ir de la mano, sin molestarse mutuamente, de la conciencia moral.




Once. Muchas veces la emoción, así desnudita, sin disimulos, y expuesta en carne viva, puede llegar a sonrojarnos. Es el caso de Once, la peli sorpresa de la temporada, no sólo por ser una muy buena película, sino porque en ella se demuestra, una vez más, que, con poquitos medios y escaso presupuesto, es posible hacer trabajos de calidad como éste. Eso sí, prevengo al respetable de que la peli es todo amor, todo canciones (casi un musical) y todo candor, así que los más retorcidos lectores de este blog es probable que acaben con diabetes debido al exceso de azúcar sin refinar. No digo que sea la mejor peli del año, ni mucho menos, pero sí que tiene unas buenísimas intenciones, fantásticas interpretaciones y mucha emoción a bocajarro. Sólo apta para ñoños incorregibles.

Etiquetas: