La Linterna Mágica

31 julio 2007

Cine de pre-verano

Como siempre, mil perdones por abandonar el blog durante tanto tiempo. He tenido vacaciones, sí, pero las semanas que las precedieron fueron un auténtico agobio de trabajo, por no hablar del estrés que siempre me produce la celebración de mi cumpleaños. Excusas aparte, como me gano la vida escribiendo, pues me cuesta llegar a casa y seguir dándole a la tecla.

Superado el pecado padre de todos los pecados, la pereza, aquí estoy de vuelta para hablaros de cine. Eso, si todavía queda alguien detrás de la pantalla del ordenador. Seré breve y resumiré las pelis que vi en el cine en los últimos dos meses. En realidad son pocas, pero en fin, intentaré resarcirme en agosto con el DVD y ponerme al día de los estrenos que me he perdido.

La maldición de la flor dorada. Si una virtud tiene Zhang Yimou es hacer espectáculo con la épica. Y es que cualquiera no es capaz de convertir un culebrón petardo e histriónico en una fábula operística llena de lirismo y belleza. Apabullante, voluptuosa y teatral, la película transcurre por derroteros antes visitados por Yimou, incidiendo en la temática familiar y en las intrigas políticas de la corte china milenaria. Totalmente recomendable y disfrutable, siempre que sepamos enmarcarlo dentro del barroquismo de Yimou, el aire legendario medieval chino y los excesos sentimentales que tienden al más puro artificio estilístico.



Zodiac. Impresionante, emocionante, bien hecha... casi me atrevería a decir que una obra maestra moderna del suspense. David Fincher demuestra en Zodiac que es un director como la copa de un pino y que en el thriller se mueve a sus anchas. Un reparto impecable y una historia magnífica consiguen atraparte de principio a fin en una película larga y densa que se hace corta y que no deja cabos sueltos gracias a un guión sólido de factura impecable. Mark Ruffalo eclipsa a Jake Gyllenhaal en su trabajo más sobresaliente hasta la fecha. Le pondría alguna pega, pero es que sólo me acuerdo de lo bueno. De momento, de lo mejorcito de este año.



¡Esto es ritmo! Animado por la recomendación de Cris, acudí al cine, como siempre bien acompañado, a ver este docudrama juvenil que se desarrolla en Alemania. Casi como un libro de autoayuda, la película desgrana la personalidad de tres adolescentes que se someten a un curioso experimento junto con sus compañeros de clase: formar parte de un ballet amateur que acompañe a la Filarmónica de Berlín en su interpretación de la Consagración de la Primavera de Stravinsky. Esta experiencia no sólo será altamente pedagógica para los jóvenes implicados en el proyecto, sino también para el espectador, que se ve imbuído en el espíritu de superación y optimismo que transmite el filme. A pesar de ciertos excesos dramáticos, ¡Esto es ritmo! es una excelente y novedosa propuesta.



La vida de los otros. Una de las películas del año, gracias a la cantidad de premios cosechados, Oscar incluido. Como buen retorcido que soy, tuve la sensación de que la película abusaba de ciertos edulcorantes artificiales que, a pesar de todo, consiguieron llevarme al terreno que el director quería: el de la emoción. Buen ritmo narrativo, un bonito guión, magnífica banda sonora y excelentes interpretaciones son la fórmula mágica de esta película alemana que nos adentra en los servicios de espionaje de la Alemania Comunista de los años ochenta. A pesar de las buenas intenciones, siempre queda una duda (spoiler): ¿qué tienen los protagonistas para que un aguerrido e inflexible capitán de la Stasi se convierta en esa buena persona que, al parecer, nunca fue?



Eso es todo. Nos vemos en el cine porque, con el calor que hace, ¡es donde mejor se está!

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